Aumentan los pisos compartidos en España, al igual que la edad de sus inquilinos

Hoy en día compartir piso para poder dividir los gastos del alquiler es cada vez más común, a la vez que aumenta la edad de las personas que comparten piso. Según un estudio la franja de edad que más pisos compartidos buscaba en 2010 eran los jóvenes de entre 18 y 25 años, franja de edad que en dos años ya había pasado a los que tenían entre 26 y 35.

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Imagen: http://trabajoensuiza.org

“Cada vez más españoles viven en pisos compartidos, incluso una vez pasados los treinta”

Lo que para muchos era algo propio de la época estudiante o de los primeros años de emancipación se ha convertido en una realidad cada vez más establecida incluso entre treintañeros con una sólida carrera profesional. La caza de un alquiler barato está cada vez más enfocado a pisos compartidos, tarea que se ve simplificada por portales como la de inmobiliaria API en Cataluña.

¿Qué tipo de personas comparten pisos?

Existen tres perfiles principales que forman este colectivo de ciudadanos que comparten pisos.

Por un lado encontramos a los trabajadores, un perfil que hasta hace unos años no solía compartir vivienda. Con la situación actual del mercado laboral (aumento de trabajos precarios, temporales y una cada vez mayor movilidad laboral) los inquilinos prefieren no cargar con la responsabilidad de un piso en su totalidad. Ante esta situación prefieren buscar otros individuos en la misma situación que ellos para poder dividir los gastos y así no vivir con el agua al cuello.

Otro perfil más típico históricamente son los universitarios, a los que ahora también se les suma los post-universitarios, personas que estudian un master, postgrado, hacen un doctorado o perfiles similares que han optado por seguir por la vía académica con las limitaciones económicas que ello implica.

Por último, cabe destacar el perfil de parejas divorciadas o separadas que en la primera fase de la ruptura deciden buscarse una habitación ante la imposibilidad para mantener dos pisos simultáneamente.

¿Cómo se organiza un piso compartido?

Cada piso es un mundo y cuenta con sus propias reglas por lo que no existe una organización óptima, esto dependerá sobre todo de los inquilinos y la relación entre ellos.

En cuanto a la limpieza suele haber tres opciones principales. Por un lado están los que establecen un calendario mensual donde cada semana uno de los inquilinos debe limpiar una de las áreas comunes de la vivienda. Otros prefieren no planificar e ir limpiando sobre la marcha según se ensucia. Para esto es necesario que todos los inquilinos cuenten con la misma predisposición a la limpieza y un nivel alto de iniciativa. Por último, los más cómodos se decantan por contratar a una persona que limpie la vivienda con una cierta frecuencia y le pagan por horas, las discusiones se suelen reducir a la mitad en estos casos.

En cuanto a la alimentación y hacer la compra suele haber dos formas de organización principalmente. En algunos pisos cada cual compra su comida, tiene una zona del frigorífico asignada y se prepara lo que quiere a la hora que quiere, independencia máxima en la cocina. Otros prefieren vivir de una forma más comunitaria y hacer la compra conjunta, eso sí hay que ponerse de acuerdo en gustos y tener más o menos el mismo horario para poder sentarse en la mesa a la vez. La gran ventaja de la segunda opción es que la compra mensual suele salir más barata y se desperdicia menos comida.

¿Y tú, qué experiencia has tenido compartiendo piso?

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